Esta receta es heredada de abu, aunque papi también la hacía bien.
Lo hago como ha dicho mami. Se sofríe la cebolla lentamente, cuando ya está más o menos hecha se añade una cucharada de harina, se mezcla y se le va añadiendo leche hasta que coja la textura que te guste. Cuando ya tienes todo eso hecho y es una, entrecomillas bechamel con cebolla, bates un huevo y lo añades moviendo rápidamente para que no se cuaje y luego se lo pones a la coliflor encima.
Cocer la coliflor.
Simplemente pones agua a hervir y pones la coliflor. A mí me gusta ponerla ya en arbolitos, más bien pequeños, porque luego no me gusta tener trozos grandes para que la salsa caiga sobre todo. Se supone que para saber si está hecha se clava un alfiler.
Sofreír la cebolla.
Pelas la cebolla y la partes por la mitad. Después la cortas en el sentido de gajos de naranja, bastante finita. Pones aceite en una sartén (bastante pero sin pasarse), y pones a sofreír la cebolla a fuego lento. Recordar echar sal.
Añadir la harina y leche para hacer la besamel.
Cuando ya está hechita, añades harina y luego le vas añadiendo leche. Aquí nunca tuve instrucciones muy exactas y creo que es un poco como te guste de espesor.
Añadir el huevo.
Bates un huevo y cuando ya tienes la besamel a tu gusto se lo añades y sigues removiendo. Se supone que no hay que dejar que se cuaje. Para mí esto del huevo es lo que le da el toque distinto, especial y rico.
Finalizas.
Escurres la coliflor y la pones en una fuente que pueda ir en el horno. Le pones toda la salsa por encima, que quede repartida.
Horno.
Cuando la vas a comer, pones un poco de queso rallado por encima y la metes en el horno. Dependiendo de cómo estuviese guardada, puedes poner sólo a gratinar o que se caliente y luego gratinar.
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